Comunique firmemente las normas de cero-tolerancia acerca de tomar y conducir.
Hable con su adolescente, frecuentemente, acerca de conducir con seguirdad.
Conversaciones directas y personales, acerca de seguridad y las consecuencias de comportamientos arriesgados al conducir ayudarán al joven a superar la actitud de “no me pasará a mí”. Pregúntele a los jóvenes, cómo se sentirían si estuviesen envueltos en un accidente de auto en el cual, ellos, sus pasajeros o personas inocentes hayan sido heridos o han muerto. Actuén con ellos una representación de tal escenario y examinen que harían si esto sucediera.